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Bienvenidos a la página WebDiario de una madre pediatra.

En esta página la Dra. Laia Alsina, madre, pediatra, y escritora, crea un puente de comunicación con aquellos padres con dudas y preguntas sobre diferentes aspectos de la vida de sus hijos, como la educación, el desarrollo, la alimentación, la vacunación, y las enfermedades.

Contacta con la Dra. Alsina y obtendrás respuestas basadas en la evidencia científica disponible, con información actual y rigurosa en lo referente a los temas que más te preocupan sobre tus hijos.


¿Es aconsejable vacunar a mi hijo con el PREVENAR®?

La vacuna PREVENAR® es una vacuna frente a una bacteria que se llama neumococo y es novedosa porque puede administrarse en niños menores de dos años. Antes de su comercialización, en el año 2000, la única vacuna existente frente al neumococo no era eficaz en menores de dos años. Y el neumococo es especialmente peligroso en los más pequeños, porque es el principal causante de las otitis, neumonías y algunas meningitis, que son enfermedades potencialmente graves y con riesgo de secuelas. El interés creciente por la vacunación viene dado por el hecho de que el neumococo es cada vez más resistente a los antibióticos y por ello, a pesar de la gran cantidad de antibióticos de los que se dispone, las infecciones por neumococo siguen ocurriendo, incluso cada vez con más frecuencia e intensidad.

La vacuna PREVENAR® lleva utilizándose de forma sistemática en Estados Unidos desde el año 2000, y los beneficios que se han encontrado con su utilización son: una reducción de las infecciones invasivas por el grupo de neumococos incluidos en la vacuna (los 7 tipos más frecuentes en EUA), reducción de las neumonías y en menor medida de las otitis. Dado que la eficacia de la vacuna no es total y que en España los tipos de neumococo más frecuentes no son exactamente los incluidos en la vacuna, por ahora PREVENAR® no ha sido aceptado para entrar en el calendario vacunal sistemático de los niños en España, pero es posible que en un futuro lo sea, como ha ocurrido recientemente en la Comunidad de Madrid.

Dado que los niños que acuden a la guardería son los que sufren más otitis, bronquitis, incluso neumonías, que están relacionadas con la infección por neumococo, en mi opinión sería conveniente vacunar con PREVENAR® a los niños menores de 2 años que acuden a guardería, siempre que económicamente sea asumible por las familias (cada dosis ronda los 80 €, y según el momento en que se inicie la vacunación pueden ser necesarias entre 1 y 4 dosis). Por ejemplo, si vacuna a su hijo desde los 2 meses de vida, la pauta de vacunación será 3-5-7-15 meses (4 dosis), en cambio si empieza a los 7 meses, puede ser 7-9-15 meses (3 dosis), y si empieza a partir del año, una única dosis. Todo depende del momento en que vaya a empezar la guardería, porque es interesante que antes de empezarla esté ya vacunado.

¿Es recomendable la guardería?

Tras la baja maternal, muchas mujeres queremos retomar nuestra actividad profesional, ya sea porque nos sentimos realizadas con ella y nos gusta, o por una necesidad económica, o por ambos motivos. Entones surgen las dificultades de conciliar la vida laboral con la familiar. Existen dos opciones: 1) dejar al niño al cuidado de una persona de confianza, con unos criterios comunes de educación y respeto a los demás, que pueden ser los abuelos (si uno es afortunado) o una canguro (si económicamente se puede sufragar), o 2) dejar el niño en la guardería. Debemos ser conscientes de que la guardería es para los niños un centro de reunión, donde se les enseña a jugar y compartir, a cantar, a socializarse, pero no a ser niños más adelantados en el sistema educacional. Las ventajas de estar con más niños son muchas, pero también existen inconvenientes, sobretodo el problema de coger infecciones. Es bien conocido el “síndrome de la guardería”, que es cuando un niño tras empezar a acudir a la guardería no “levanta cabeza” entre mocos, otitis, bronquitis, diarrea... Existe y es muy frecuente, aunque no siempre debe ser visto negativamente. De hecho, para madurar sus defensas, un niño debería pasar alrededor de 6 infecciones de este tipo por año. Lo que está claro es que si nuestro hijo, tras empezar la guardería, está continuamente enfermo, y esta situación no mejora con los meses que pasan, además pierde peso…uno debe plantearse que quizás nuestro pequeño se “merece” unas “vacaciones” de la guardería, y replantear entonces la alternativa del cuidador.

Así, en conclusión, la guardería es una buena opción de cuidado del niño por encima del año, y siempre que veamos que con ello el niño está contento y no constantemente enfermo. Él disfrutará, y además se acostumbrará a otros adultos, a jugar con otros niños y compartir. Incluso en niños que son malos comedores con los padres, a menudo es bueno que se queden a comer en la guardería porque con otras personas comen mejor.

¿Debo esterilizar los biberones?

La esterilización del biberón no es necesaria si se mantienen unas normas mínimas de higiene: lavarse las manos antes de preparar el biberón e, inmediatamente después de finalizada la toma, lavar el biberón con agua controlada (es suficiente la del grifo) y detergente. En caso de que no se pueda asegurar que el agua es bacteriológicamente pura (en principio lo son las aguas potables controladas, como la del grifo en las urbes), existen diversos métodos de esterilización de los biberones y las tetinas: el método tradicional de sumergir y hervir los utensilios, o métodos más modernos, y costosos, como son las soluciones desinfectantes del agua (con hipoclorito al 1%), y los aparatos esterilizadores por efecto del vapor, algunos de los cuales funcionan con el microondas.

Respecto al agua que se emplea para preparar los biberones, ocurre lo mismo: la ebullición del agua con la idea de esterilizarla tampoco es necesaria si se utiliza agua controlada, del grifo o envasada. Por otra parte, no es aconsejable utilizar aguas ricas en sodio ni en metales pesados, lo cual depende de la zona geográfica en la que se vive.

Si se decide esterilizar el agua y los utensilios, que puede ser interesante sobretodo en el primer mes de vida, puede abandonarse dicha práctica hacia los 4 meses.